Una vez el frasco del marketplace llega a su puerta, cuatro pruebas rápidas ayudan a estimar el estado de los activos. La idea es decidir si vale la pena empezar el curso o pedir devolución.
1 Color de las cápsulas
Las cápsulas originales tienen una tonalidad amarillo-naranja por la luteína y la zeaxantina. Si llegan pálidas, beige o despigmentadas, los carotenoides perdieron actividad. Si llegan con manchas oscuras o granular, la oxidación está avanzada.
2 Integridad del sello
El sello termoretráctil sobre la tapa debe estar liso, sin marcas de manipulación previa. Si presenta cortes, abolladuras o ya está despegado, el frasco fue abierto antes del envío y la oxidación inició en ese momento.
3 Olor al primer uso
El frasco original al abrir tiene olor neutro, ligeramente herbal. Si percibe un olor rancio (similar a aceite viejo) o un olor químico inusual, el omega 3 DHA está oxidado y la cápsula no es apta para uso.
4 Lote visible en la base del frasco
El lote original está impreso a láser en el vidrio o plástico del frasco (no en la etiqueta). Si el lote es ilegible, está borrado o aparece escrito con plumón, la trazabilidad oficial se rompe y el origen del lote es desconocido.